Cómo escribir buenos prompts para IA: guía básica para empezar

Usar inteligencia artificial es fácil.

Conseguir que nos dé una respuesta realmente útil puede ser un poco más difícil.

Muchas personas empiezan utilizando herramientas de IA como si fueran un buscador:

“Dame ideas para Instagram.”

“Escribime un texto.”

“Ayudame con mi negocio.”

Y aunque podemos obtener una respuesta, probablemente sea bastante genérica.

El problema no siempre está en la herramienta.

Muchas veces está en la información que le estamos dando.

Aprender a escribir mejores instrucciones —o prompts— permite obtener respuestas más precisas, relevantes y adaptadas a lo que realmente necesitamos.

En esta guía vamos a explicar qué es un prompt, cómo escribir buenos prompts para inteligencia artificial y qué elementos básicos pueden mejorar considerablemente los resultados.

¿Qué es un prompt?

Un prompt es la instrucción que le damos a una herramienta de inteligencia artificial para indicarle qué queremos que haga.

Puede ser algo muy sencillo:

“Explicame qué es el posicionamiento SEO.”

O puede incluir bastante más información:

“Explicame qué es el posicionamiento SEO para una persona que tiene un pequeño negocio y no tiene conocimientos de marketing digital. Utilizá lenguaje sencillo y un ejemplo práctico.”

Las dos instrucciones preguntan prácticamente lo mismo.

Pero la segunda le proporciona a la IA mucha más información sobre qué necesitamos y cómo queremos recibir la respuesta.

Esa es una de las ideas fundamentales del prompting:

cuanto mejor contexto proporcionamos, mayores posibilidades tenemos de obtener una respuesta útil.

¿Qué significa hacer prompting?

El término prompting se utiliza para describir el proceso de crear y ajustar las instrucciones que damos a una inteligencia artificial.

No se trata necesariamente de aprender comandos complicados.

Para la mayoría de los usos cotidianos, hacer buenos prompts significa aprender a comunicar con claridad:

  • Qué necesitás.
  • Para qué lo necesitás.
  • Qué información debería considerar.
  • Qué características debería tener la respuesta.
  • Qué debería evitar.

En otras palabras, aprender a pedir mejor.

¿Por qué algunos prompts funcionan mejor que otros?

Imaginemos que le pedimos a una persona:

“Haceme un presupuesto.”

Probablemente necesite preguntarnos varias cosas antes de poder hacerlo.

¿Presupuesto de qué?

¿Para quién?

¿Qué tiene que incluir?

¿Qué moneda utilizamos?

¿Qué nivel de detalle necesitamos?

Con una IA ocurre algo parecido.

Cuando falta información, el modelo tiene que completar esos espacios basándose en lo que considera más probable.

Y eso puede producir respuestas demasiado generales o alejadas de lo que esperábamos.

Un buen prompt reduce esa ambigüedad.

1. Decí claramente qué necesitás

El primer paso es definir la tarea.

En lugar de:

“Instagram.”

Podríamos escribir:

“Dame 10 ideas de contenido para Instagram.”

Ahora la IA sabe qué acción tiene que realizar.

Podemos mejorar todavía más:

“Dame 10 ideas de contenido educativo para Instagram orientadas a una inmobiliaria.”

La tarea sigue siendo sencilla, pero ahora existe contexto.

Intentá comenzar tus prompts con una acción clara:

  • Explicá
  • Compará
  • Resumí
  • Analizá
  • Organizá
  • Proponé
  • Clasificá
  • Revisá
  • Generá ideas
  • Convertí

Esto ayuda a definir rápidamente qué tipo de resultado estamos buscando.

2. Agregá contexto

El contexto es una de las partes más importantes de un buen prompt.

Supongamos que escribimos:

“Dame ideas para conseguir más clientes.”

La IA no sabe prácticamente nada sobre nuestro negocio.

Una versión mejor podría ser:

“Tengo un estudio de arquitectura que trabaja principalmente con reformas residenciales. Quiero conseguir más consultas de propietarios de departamentos. Dame ideas para aumentar nuestra presencia digital.”

Ahora conocemos:

  • El tipo de negocio.
  • El servicio.
  • El público.
  • El objetivo.

La respuesta puede ser mucho más específica.

No hace falta escribir una página completa de contexto cada vez.

Hay que proporcionar la información que realmente pueda cambiar la respuesta.

3. Definí el objetivo

Una misma tarea puede tener objetivos completamente diferentes.

Por ejemplo:

“Ayudame a mejorar este texto.”

¿Qué significa mejorar?

¿Queremos hacerlo más corto?

¿Más persuasivo?

¿Más claro?

¿Más profesional?

¿Más sencillo?

Una mejor instrucción sería:

“Revisá este texto y hacelo más claro y fácil de entender para una persona que no conoce el tema. Mantené un tono profesional pero cercano.”

Cuanto más claro sea el objetivo, más fácil será evaluar después si la respuesta realmente nos sirve.

¿Querés aprender a crear mejores prompts?

Si recién estás empezando a utilizar inteligencia artificial y querés aprender a darle instrucciones más claras, desarrollamos el Kit 04 – Guía de IA para empezar a crear buenos prompts.

Es una guía pensada para comprender los fundamentos del prompting y empezar a utilizar la IA de manera más ordenada y efectiva en situaciones cotidianas y profesionales.

[Ver Guía de IA para empezar a crear buenos prompts]

4. Indicá para quién es la respuesta

El público cambia completamente la manera en que debería explicarse algo.

No es lo mismo pedir:

“Explicame qué es Google Ads.”

que:

“Explicame qué es Google Ads para el dueño de un comercio que nunca hizo publicidad online.”

También podríamos pedir:

“Explicame qué es Google Ads para un estudiante de marketing que ya conoce los conceptos básicos de publicidad digital.”

El tema es el mismo.

La respuesta debería ser diferente.

Por eso, cuando corresponda, indicá quién va a leer o utilizar el resultado.

5. Pedí un formato específico

La IA también puede adaptar la manera en la que organiza la información.

Por ejemplo, podemos pedir:

“Compará estas dos opciones.”

Pero también:

“Compará estas dos opciones en una tabla utilizando las columnas precio, ventajas, desventajas y público recomendado.”

Otros formatos posibles pueden ser:

  • Lista
  • Tabla
  • Pasos
  • Checklist
  • Resumen
  • Preguntas y respuestas
  • Puntos clave
  • Estructura por secciones

Elegir un formato adecuado puede hacer que la respuesta sea mucho más fácil de utilizar.

6. Definí el tono cuando sea necesario

Si estamos trabajando con comunicación, también podemos indicar cómo queremos que suene la respuesta.

Por ejemplo:

“Escribí un borrador de respuesta para un cliente que pidió información sobre un servicio.”

Podemos agregar:

“Utilizá un tono profesional, cercano y directo. Evitá expresiones excesivamente comerciales.”

Algunos tonos posibles son:

  • Profesional
  • Cercano
  • Formal
  • Informal
  • Técnico
  • Educativo
  • Persuasivo
  • Directo

No hace falta definir el tono en absolutamente todos los prompts.

Utilizalo cuando realmente sea importante para el resultado.

7. Agregá límites

Decir qué no queremos también puede mejorar una respuesta.

Por ejemplo:

“Explicá este concepto en menos de 200 palabras y evitá utilizar lenguaje técnico.”

O:

“Proponé cinco opciones. No utilices emojis y evitá frases demasiado comerciales.”

Los límites pueden estar relacionados con:

  • Extensión
  • Palabras
  • Tono
  • Temas
  • Formato
  • Nivel técnico
  • Elementos que queremos evitar

Esto ayuda a reducir respuestas que después requieren muchas correcciones.

Una estructura sencilla para crear mejores prompts

No existe una fórmula única que haya que utilizar siempre.

Pero cuando no sabés cómo empezar, podés pensar en cinco elementos:

Tarea + contexto + objetivo + formato + restricciones

Por ejemplo:

Tarea: proponé ideas.

Contexto: tengo una cafetería de especialidad ubicada en Buenos Aires.

Objetivo: quiero generar contenido educativo para personas interesadas en aprender sobre café.

Formato: dame 10 ideas con título y una breve explicación.

Restricción: evitá promociones directas y temas demasiado técnicos.

Todo junto podría convertirse en:

“Tengo una cafetería de especialidad en Buenos Aires y quiero generar contenido educativo para personas interesadas en aprender sobre café. Proponé 10 ideas para publicaciones de Instagram. Para cada una, incluí un título y una breve explicación. Evitá promociones directas y temas demasiado técnicos.”

No es un prompt complicado.

Simplemente tiene información suficiente.

No siempre necesitás escribir un prompt enorme

Existe una idea equivocada de que un buen prompt tiene que ser necesariamente largo.

No es así.

Si la tarea es sencilla, la instrucción también puede serlo.

Por ejemplo:

“Resumí este email en tres puntos y decime si hay alguna acción pendiente.”

Puede ser perfectamente suficiente.

Agregar información que no afecta al resultado solamente hace que el prompt sea más difícil de leer.

La clave no está en escribir más.

Está en dar la información correcta.

La primera respuesta no tiene que ser la definitiva

Otra idea importante es que no siempre necesitamos conseguir el resultado perfecto en el primer intento.

Podemos trabajar de manera iterativa.

Por ejemplo:

“Hacelo más corto.”

“La segunda opción me gusta. Dame cinco variantes similares.”

“Explicá mejor el segundo punto.”

“Mantené la estructura pero utilizá un lenguaje más sencillo.”

“Eliminá la parte técnica.”

La conversación permite ir refinando el resultado.

Pensar el prompting como un diálogo suele ser mucho más práctico que intentar crear una instrucción gigantesca capaz de anticipar absolutamente todo.

También podés darle ejemplos

Cuando querés conseguir un resultado con determinadas características, proporcionar un ejemplo puede ser muy útil.

Supongamos que necesitás clasificar información.

Podés mostrarle primero cómo esperás que se clasifique un caso y después pedirle que haga lo mismo con los siguientes.

También podés proporcionar ejemplos de tono, estructura o nivel de detalle.

En lugar de intentar explicar durante varios párrafos qué querés, a veces mostrar un buen ejemplo comunica mejor el resultado esperado.

La IA también puede ayudarte a mejorar tu propio prompt

Si no sabés cómo formular una instrucción, podés comenzar explicando lo que necesitás y pedir ayuda para estructurarlo.

Por ejemplo:

“Necesito analizar las opiniones que recibimos de nuestros clientes para encontrar problemas frecuentes. Antes de hacer el análisis, ayudame a construir un buen prompt y preguntame qué información necesitás.”

Esto convierte a la IA en parte del proceso de definición de la tarea.

También puede resultar útil cuando estamos trabajando con un problema nuevo y todavía no sabemos exactamente qué información deberíamos proporcionar.

Un buen prompt no garantiza que la respuesta sea correcta

Este punto es fundamental.

Una instrucción excelente puede mejorar muchísimo la calidad de una respuesta, pero la inteligencia artificial todavía puede cometer errores.

Puede interpretar mal información.

Puede realizar inferencias incorrectas.

Puede presentar datos desactualizados.

E incluso puede generar información que parece convincente pero no es verdadera.

Por eso, cuando trabajamos con información importante, siempre debemos revisar el resultado.

Especialmente cuando se trata de:

  • Datos
  • Fechas
  • Legislación
  • Información médica
  • Finanzas
  • Estadísticas
  • Fuentes
  • Decisiones importantes

La IA puede ser una excelente herramienta de apoyo.

No debería reemplazar automáticamente nuestro criterio.

¿Para qué puede servir aprender prompting?

Aprender a dar mejores instrucciones puede ser útil para muchísimas tareas.

Por ejemplo:

  • Generar ideas
  • Organizar información
  • Crear estructuras
  • Analizar datos o textos
  • Preparar borradores
  • Resumir documentos
  • Comparar alternativas
  • Revisar textos
  • Investigar temas iniciales
  • Preparar preguntas
  • Ordenar procesos
  • Aprender nuevos conceptos

Si estás empezando un emprendimiento, la inteligencia artificial también puede convertirse en una herramienta de apoyo durante distintas etapas del proyecto. En nuestra guía sobre cómo empezar un negocio online desde cero repasamos los principales pasos para pasar de una idea inicial a construir una presencia digital y comenzar a conseguir clientes.

La ventaja no está solamente en obtener una respuesta más bonita.

Está en reducir el tiempo que pasamos corrigiendo respuestas que no eran lo que necesitábamos.

La IA funciona mejor cuando vos también sabés qué querés

Probablemente esta sea una de las ideas más importantes del prompting.

La inteligencia artificial puede ayudarnos a desarrollar una tarea, pero primero necesitamos tener cierta claridad sobre el resultado que buscamos.

Si nosotros no sabemos qué queremos conseguir, será mucho más difícil explicárselo.

Por eso aprender prompting también implica aprender a:

definir problemas, proporcionar contexto, establecer objetivos y evaluar resultados.

No se trata de encontrar una colección de “prompts mágicos”.

Se trata de aprender una forma más clara de trabajar con estas herramientas.

¿Querés profundizar y empezar a crear tus propios prompts?

En GMM Creative Lab desarrollamos el Kit 04 – Guía de IA para empezar a crear buenos prompts, pensado especialmente para personas que están comenzando a utilizar inteligencia artificial y quieren obtener mejores resultados.

En la guía profundizamos los conceptos fundamentales del prompting y cómo aplicarlos de manera práctica para construir instrucciones más claras, completas y útiles.

La idea no es que copies cientos de prompts preparados.

Es que entiendas cómo construir los tuyos según lo que necesites hacer.

Y si estás trabajando en un emprendimiento o negocio y necesitás llevar tu presencia digital a otro nivel, desde GMM Creative Lab también podemos ayudarte con el desarrollo de tu página web, tienda online y estrategia digital.